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Persona usando redes sociales en el móvil junto a un portátil, simbolizando la publicación constante sin resultados

Publico todo el tiempo… pero no pasa nada: ¿qué está fallando?

Spoiler: no es el algoritmo, es la estrategia.

La historia que escucho todo el tiempo:

“Estoy en Instagram, hago reels, subo stories, le pongo hashtags… y nada.
Nadie responde, no llegan más reservas, no vendo más. Siento que hablo sola.”

Es lo que me han dicho responsables de restaurantes con cocina increíble. Gestores culturales con proyectos bellísimos. Dueños de alojamientos rurales que lo están haciendo todo bien… menos contarlo de forma clara.

Y no, el problema no es que tu contenido sea “feo” o que no tengas suficientes seguidores o un diseñador gráfico detrás. El problema es que estás comunicando sin estrategia. Profundicemos en eso porque es clave.

¿Por qué no está funcionando tu comunicación?

Manos escribiendo en un portátil, representando la planificación de contenido digital con intención
Detrás de una buena comunicación digital hay planificación, claridad y estrategia enfocada en objetivos reales.

Publicar por publicar es como lanzar papelitos al aire con la esperanza de que uno caiga justo en las manos de la persona correcta. A veces cuela. Pero la mayoría de las veces, el viento (también conocido como el algoritmo, la falta de contexto o el ruido digital) lo arrastra y se pierde.

Y no es que tu proyecto no sea valioso. No es que no estés haciendo cosas bonitas, auténticas o con impacto. El problema es que la comunicación sin dirección, por muy constante que sea, no tiene efecto real.

Piénsalo así: si montaras una ruta guiada en tu pueblo o un festival en tu comunidad, no empezarías sin tener claro a quién va dirigido, cómo va a ser la experiencia y qué quieres que la gente sienta al final, ¿verdad? Con tu contenido debería pasar lo mismo.

Cuando dedicas horas a hacer stories, escribir posts o subir fotos y no pasa nada —ni más interacción, ni más reservas, ni más reconocimiento—, algo está desalineado. Y lo más probable es que no sea la calidad de tu trabajo, sino la falta de estrategia en cómo lo estás contando.

No es tu culpa. A nadie le enseñan a comunicar un proyecto con alma. Pero se puede aprender. O delegar, que también vale 😉

Estas son las razones más comunes por las que veo que la comunicación digital no está funcionando, incluso cuando se está haciendo con mucho esfuerzo:

1. Tu mensaje no está claro (ni para ti ni para tu público)

Es muy común ver perfiles de marcas turísticas, culturales o gastronómicas que visualmente se ven bien, pero al leer… no sabes de qué van. ¿Qué hacen exactamente? ¿A quién se dirigen? ¿Qué los diferencia? A veces no dicen nada o dicen tipo: un día más en… así nuestros platos… reserva al teléfono.

👉 Un restaurante que dice “Cocina con amor” no dice nada.
👉 Un proyecto cultural que pone “impulsamos la creatividad local” no conecta.

Tu mensaje tiene que ser concreto, real y fácil de recordar.
Un buen ejemplo:

“Cocina tradicional de la sierra gaditana, hecha a fuego lento, como lo hacía mi abuela.”

Eso sí conecta. Eso sí se recuerda.

🔗 Cómo contar la historia de tu marca sin sonar a cliché

2. Publicas lo que puedes, no lo que necesitas

La mayoría de los proyectos con los que trabajo me dicen esto:

“Publicamos cuando nos da tiempo. A veces lo hace la recepcionista, a veces mi hijo, a veces nadie.”

Y eso se nota. El resultado es contenido suelto, sin ritmo, sin intención.

Una estrategia de contenidos no es tener 100 ideas bonitas. Es tener 10 bien pensadas. Por ejemplo:

  • ¿Quieres que reserven? → Postea sobre experiencias reales de clientes y cómo reservar fácil.
  • ¿Quieres educar sobre tu valor? → Muestra el detrás de cámaras, tu historia, tu proceso.
  • ¿Quieres visibilidad local? → Colabora con otros proyectos del territorio, etiqueta, suma.

Lo importante es que cada publicación responda a un objetivo claro. No solo que “quede bonita en el feed”.

3. Estás hablando a todo el mundo (y a nadie en realidad)

Un error muy común: tratar de gustar a todos. Pero cuando haces eso, tu mensaje se vuelve genérico, y nadie se identifica del todo.

Ejemplo real:
Un alojamiento rural que hablaba en su Instagram como si fuera un hotel de lujo. Cuando revisamos juntos, su público ideal eran parejas jóvenes y familias que buscaban naturaleza, silencio y autenticidad, no lujo.

Redirigimos la comunicación. Empezaron a hablar desde lo que realmente ofrecían: calma, contacto con el bosque, desayunos caseros, sin prisas. Resultado: más reservas y más engagement.

🔗 Estrategias de comunicación que sí conectan con tu público

Conocer a tu audiencia no es un lujo, es una necesidad. Y comunicar como si los conocieras, también.

4. Tu contenido no tiene estructura ni coherencia

¿Has sentido que un día posteas algo super emotivo, al otro una promo, y al siguiente… una foto sin mucho sentido porque “había que subir algo”?
Eso es falta de ritmo.

Tu comunicación necesita estructura, como una buena historia.

Imagina que tu marca es una serie de Netflix. No pondrías todos los giros en el primer capítulo, ¿verdad? Tampoco repetirías lo mismo una y otra vez.

Necesitas:

  • Un plan editorial mensual (aunque sea simple)
  • Categorías de contenido que te guíen
  • Equilibrio entre contenido emocional, informativo, social y comercial

Y sí, te lo puedo ayudar a crear.

Bonus externo: Por qué menos contenido, pero más estratégico, da mejores resultados – Content Marketing Institute

5. No estás midiendo lo que importa

No me refiero a likes. Me refiero a señales reales.

  • ¿Qué tipo de publicaciones te han traído más reservas o contactos?
  • ¿Cuáles se han guardado o compartido más?
  • ¿Hay gente que llega desde Google o desde tu blog?
  • ¿Qué preguntas se repiten en comentarios o DMs?

Muchas marcas siguen repitiendo lo mismo porque “siempre lo han hecho así”… Pero sin medir, no hay mejora.

📊 Medir no es tener una hoja de Excel gigante. Es observar, preguntar, ajustar. Y eso también es estrategia.

Entonces, ¿por dónde empiezo?

Persona consultando estadísticas de redes sociales en su móvil, símbolo de medir lo que importa.
Observar, medir y ajustar: tres pasos esenciales para que tu comunicación digital realmente funcione.

Si te estás viendo en alguno (o todos) estos puntos, no te preocupes: no estás sola. Lo primero es dejar de sentir que tienes que hacerlo todo. Y empezar por lo esencial:

  1. Claridad en tu mensaje
  2. Objetivos reales
  3. Conocer a quién hablas
  4. Un poco de estructura
  5. Y observar sin agobio

A partir de ahí, todo mejora.

En Mestissa te ayudo a que tu comunicación tenga alma y estrategia

Soy Arlene Bayliss y acompaño a marcas culturales, turísticas y gastronómicas que tienen mucho que ofrecer, pero no saben cómo contarlo bien. Trabajo contigo desde Barcelona, con mirada internacional y raíces mexicanas, para que comuniques de forma coherente, sensible y con foco.

Porque publicar por publicar es cansado.
Y comunicar con sentido, transforma.

¿Sientes que estás hablando sola en redes? Escríbeme, que estoy para ayudarte → https://mestissa.com/contacto