«La gente olvidará lo que dijiste, olvidará lo que hiciste, pero nunca olvidará cómo la hiciste sentir.» — Maya Angelou
Una marca puede tener el logo más bonito del mundo, los mejores colores, una web que carga en dos segundos… y aun así, no conectar con nadie. Porque lo que conecta no es el envoltorio: es el alma, es la chispita, ese «algo». Ese no sé qué, que hace que alguien diga «esto es para mí».
Y a pesar de todo. seguimos llenando nuestras redes sociales con contenido correcto, diseñado para gustar al algoritmo, pero que no dice nada de lo que somos. Seguimos escondiendo nuestra voz, nuestras motivaciones, nuestra historia. Como si comunicar desde lo real fuera un lujo o un riesgo. Cuando en realidad, es la gran oportunidad. Y te cuento algo, a mí me pasó. Yo pasé por esa ruta que no me llevó a nada, es decir, no me llovieron clientes, al contrario. De hecho eso representó un rebranding para mi marca.
El alma también comunica

Hay algo que no se puede fingir (al menos, no por mucho tiempo): la autenticidad. Y en comunicación, eso se nota. Una marca que habla desde el alma no es perfecta, pero es honesta. Tiene una opinión. Tiene valores. Tiene un punto de vista. Vamos, que todos podemos reconocer a una persona en una fiesta que es pura pretensión y otra que, sin saber bien por qué, nos cae bien y la sentimos auténtica. Lo mismo pasa con las marcas y los negocios.
Comunicar desde el alma no es contar tu vida ni convertir tus redes sociales en un diario. Es saber qué mueve tu proyecto, por qué haces lo que haces, y cómo puedes traducir eso en contenido que inspire, que toque, que diga algo.
Ejemplos que inspiran
- Casa Bosques (CDMX): no solo es una librería, es un refugio de arte, papel, silencio y conversación. Su comunicación es sobria, poética y coherente con su propuesta.
- El Celler de Can Roca (Girona): uno de los mejores restaurantes del mundo, que en vez de presumir, cuenta historias: de sus ingredientes, de sus viajes, de su tierra.
- Chula (ropa mexicana): mezcla identidad, tradición y humor. No solo venden ropa, venden una forma de ver la vida.
Por qué esta estrategia no está de moda (pero debería estarlo)
La presión por generar contenido constante, el miedo a mostrarse vulnerable, y la creencia de que «hay que sonar profesional» hacen que muchas marcas se desconecten de sí mismas. Se vuelven grises. Neutras. Intercambiables. Te digo, a mí me pasó. Yo no quería exponerme ni que mi carota estuviera en todas partes…
Y lo curioso es que, cuando una marca se anima a ser más real, más humana, más ella, suele destacar. Porque en medio de tanto contenido prefabricado, lo genuino brilla. Y se recuerda.
Cómo empezar a comunicar desde el alma (sin hacer terapia en Instagram)

No hace falta contar tus traumas ni salir en pijama en los reels (a menos que quieras). Comunicar desde el alma es una cuestión de enfoque. De volver a ti, y desde ahí hablarle a quien te necesita. Aquí te dejo algunos consejos que puedes empezar a poner en práctica ya. Poco a poco, es normal no sentirte cómodo o cómoda al principio, pero si eres constante y entiendes por qué lo haces, tendrás resultados.
1. Revisa tu «para qué»: ¿Por qué existe tu marca? ¿Qué necesidad personal o colectiva intenta cubrir? No siempre es algo grandioso. A veces es tan simple como querer hacer las cosas con más calma, o con más belleza.
2. Usa tu historia como motor (no como excusa): Tal vez emigraste, cambiaste de carrera, o encontraste en tu abuela una inspiración. Usa eso. No para contarlo todo, sino para que tus decisiones se entiendan. La coherencia también emociona.
3. Evita el lenguaje que suena a plantilla: Si puedes decir lo mismo que 1,000 marcas más, no lo digas. Encuentra tus propias palabras. Si eres cercana, escribe como hablas. Si eres más formal, mantén la esencia sin sonar robótica.
4. Muestra el proceso, no solo el resultado: Las marcas que se atreven a compartir el «detrás de cámaras» generan confianza. No porque seas perfecta, sino porque estás viva. Eso conecta.
5. Habla de lo que te mueve (aunque no sea tendencia): No tienes que subirte a todos los trends. A veces, lo más potente que puedes hacer es hablar de lo que a ti te importa. Aunque no esté de moda. Aunque no tenga muchas búsquedas.
Consejos prácticos (porque el alma también se entrena)
- Hazte estas preguntas: ¿Qué te emociona de tu trabajo? ¿Qué te da rabia del sector? ¿Qué tipo de cliente te hace feliz?
- Crea una lista de palabras prohibidas: esas que suenan a marketing hueco. (Ej: «soluciones integrales», «acompañamiento holístico», «proceso transformador»)
- Ponle cara a tu cliente ideal: imagínalo como una persona real. Cuanto más específico, mejor escribirás.
- Prueba formatos distintos: una carta abierta, una lista de cosas que aprendiste, una anécdota con moraleja. El alma también se expresa con creatividad.
- Comparte algo que te haya incomodado: a veces un cambio de perspectiva viene de algo que te sacudió. No tengas miedo de hablar de eso si puede resonar con tu comunidad.
- Busca inspiración fuera de las redes: libros, películas, caminatas. A veces, una buena conversación da más contenido que cien reels.
Y sí, esto también vende
Porque la confianza vende. La cercanía vende. La claridad vende. Cuando alguien siente que tu proyecto es coherente, que está vivo, que tiene sentido, es mucho más probable que quiera formar parte de él.
No es casualidad que muchas marcas que apuestan por comunicar desde el alma tengan comunidades leales, recomendaciones constantes y clientes que vuelven. No es magia. Es autenticidad + estrategia + tiempo.
Conclusión: tu voz es tu mayor activo. En un mundo lleno de ruido, tu voz propia es oro. No necesitas gritar, necesitas resonar. Y para eso, tienes que hablar desde lo que eres, no desde lo que crees que deberías ser. El alma no se ve en el feed, pero se siente. Y cuando alguien lo siente, se queda.
¿Quieres que tu comunicación tenga alma y estrategia?
En Mestissa te ayudo a ordenar tus ideas, encontrar tu voz y traducirla en contenido que conecte con tu público (y contigo también). Escríbeme y veamos juntas cómo contar lo que haces desde lo que eres. Puedes contactarme en holamestissa@gmail.com, visitar mi web o seguirme en Instagram como @mestissacomunicacion.
Tu historia es válida. Tu voz también. Lee más sobre cómo construir un mensaje claro y visita la sección de servicios de comunicación para marcas con alma.


Deja un comentario