Cuando digo que trabajo ofreciendo servicios de comunicación digital, siempre llega esa pregunta que mezcla curiosidad y confusión: “¿Pero qué haces exactamente?”
El “exactamente” viene porque saben que hago algo relacionado con comunicación pero no terminan de entender bien qué es. Entonces, sonrío y respondo: “Gestiono redes sociales, redacto artículos para blogs, páginas web y newsletters.”
A veces ahí queda la cosa. Pero la mayoría de las veces, veo caras de perplejidad que me dejan claro que esto no resuelve su duda. Y sin duda, es una oportunidad, explicar que trabajar en redes sociales va mucho más allá de “pasar el día en Instagram. ¡Que si lo paso!
Porque aunque vayamos de muy digitales, explicar los trabajos digitales puede parecer complicado.
Visualizando el trabajo digital
Para profundizar en lo que hago, suelo usar ejemplos del día a día.
“¿Sabes cuando ves un video de recetas y terminas animándote a cocinar algo nuevo? Pues yo ayudo a que las empresas creen contenido como ese, para que la gente las descubra y les den una oportunidad.”
Este tipo de comparaciones funcionan porque transforman algo complicado en algo sencillo y fácil de entender. Además, les explico que mi trabajo no se limita a hacer que las empresas sean visibles, sino a ayudarlas a conectar con personas reales. Piensa en esto: cuando tienes una necesidad, muchas veces ni siquiera sabes que ya hay una empresa que tiene la solución perfecta para ti. Yo soy ese puente que conecta a ambos. ¡Hago que ustedes dos hagan match!
Qué son las redes sociales en pocas palabras
Mucha gente piensa que las redes sociales son solo para adolescentes o fotos graciosas de gatos, pero es mucho más: “Hoy en día, las redes sociales son como el lugar donde todo el mundo charla y comparte cosas, desde sus vidas hasta lo que les gusta comprar o hacer.”
También explico que esto no siempre fue así. Yo crecí escribiendo cartas, usando el teléfono fijo de casa y rebobinando cassettes con un lápiz. Pero ahora todo eso se hace en internet, y mi trabajo es ayudar a que las empresas aprovechen este cambio.
Una de las cosas que más me toca aclarar es que mi trabajo no es estar todo el día pegada al móvil. “En realidad, no solo publico fotos. Ayudo a que las empresas sepan qué quieren contar, cómo decirlo y a quién dirigirse.”
Detrás de cada publicación hay mucho trabajo: elegir qué decir, preparar el contenido, subirlo y después ver si la gente lo ha visto o si les ha interesado. Es como organizar una fiesta: eliges el lugar, la comida, y te aseguras de que todo salga bien. Y que además, la gente salga contenta de haber disfrutado.
Contando historias para explicar mejor
Si de verdad quiero que alguien entienda lo que hago, le cuento historias de ejemplos reales: “Una vez trabajé con un restaurante pequeñito que casi no tenía clientes. Les ayudé a contar su historia en redes, explicando cómo la familia había abierto el negocio con mucho esfuerzo. La gente del barrio empezó a ir porque se sintió conectada. Ahora les va mucho mejor.”
O de cómo empecé una cuenta dedicada al turismo en París de cero y, con información útil y práctica, llegamos a más de 17 mil seguidores en 6 meses.
Cuando comparto historias así, no solo entienden mejor lo que hago, sino que se dan cuenta de que tiene un impacto real.
Las redes sociales también tienen retos
Por supuesto, no todo es fácil. A veces tengo que lidiar con cosas que están fuera de mi control, como los cambios en las plataformas. ¡Es agotador intentar estar al día! “Es como si un día decides que quieres pintar una habitación y, cuando vas a buscar pintura, han cambiado todos los colores. Siempre hay que adaptarse.”
Contar estas cosas también ayuda a que vean que, aunque mi trabajo parezca divertido, requiere mucha paciencia y creatividad.
Pero sin duda, hablar sobre mi trabajo no es solo para que los demás lo entiendan; también me hace recordar por qué lo hago. Me encanta ayudar a a conectar con más personas, porque al final, las redes sociales son una herramienta para crear relaciones y oportunidades.
Así que, la próxima vez que alguien me pregunte a qué me dedico, respiraré hondo, sonreiré y responderé: “Ayudo a contar historias en internet y a conectar con más personas. Y no, no trabajo con cables de la luz.”
Y si tú necesitas ayuda en tu comunicación digital, ¡hola!


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